jueves, 21 de mayo de 2015

Outlander 1x15. A fungirlish review [Spoilers]


¡¡¡MADRE MÍA TODO LO QUE PASA!!!


¡Pues hasta aquí la review de hoy, queridas! ¡Nos vemos la semana que viene!

¿Qué? ¿Pasa algo? ¡A nosotras no nos pongáis esas caras, que os vemos desde nuestros ranchos! Ah, o sea, que estáis esperando que os contemos qué pasa entre las dos imágenes que hemos puesto. Por Dior, no tenéis compasión de nosotras, oh, pobres haggards, que a duras penas nos hemos recuperado del infarto (y de la borrachera previa) que nos ha dado con el visionado de este capítulo. Why, WHY!??!? En fin, nos debemos a vosotras y a Jamie Fraser, así que vamos a recubrirnos el corazón de adamantium y a meternos en Wentworth. ¡Si nuestro marido sufre, nosotras lo hacemos con él! ¡Ojalá salgamos de allí vivas!

¿Una copa sólo, Kim? ¡Camarero, dos docenas de botellas de champán, que las vamos a necesitar para ver esto!
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Dejamos al grupo especial de rescate de Claire y los ewoks llegando al infierno la prisión de Wentworth. Aquello es como una especie de mercado donde van ahorcando gente a granel, en masa, en serie, como si fuera una cadena de montaje: cuelgo, descuelgo y vuelvo a colgar. Y revuelto entre todos los condenados está, por fin, nuestro Jamie, comío de mierda, no le cabe más mugre, but who cares? Después de una semana sin ver ni un rizo del pelirrojo ahora nos lo comeríamos con roña y tó, que trae sustancia.


Pero no está solo, sino que lo acompaña MacQuarrie, el que lo metió en el lío.

¿Quién da la vez para el patíbulo?

Ambos aguardan su turno para ser ahorcados como el que espera en la consulta del callista, y al otro sólo se le ocurre hablar de lo que te pasa cuando te cuelgan: que si se te pone la boa como el cerrojo de un penal, que si echas un chorrazo que ríete tú de un géiser... Cuando lo que todo el mundo sabe (y Jamie también, porque es más listo que todo) es que te vas de bareta. Mas MacQuarrie es genio y figura y va echando pestes de los ingleses hasta que termina colgando como un chorizo (¡chistaco!)

¡Olé tus Scottish eggs!
Y llega el momento más temido. ¡Que van a ahorcar a Jamie! 


¡Que lo han agarrado! Pero nuestro chico se resiste, por supuesto. ¡Venga, Jamie, tú puedes quitarte a esos casacas rojas de encima! 


Pues va a ser que no... ¡Ya le están poniendo la cuerda en el cuellaco! ¡Eh, que ahí sólo tiene que estar nuestra lengua lamiendo esa nuez! ¡AAAARGGGG!


¡QUE ALGUIEN HAGA ALGO, POR SAN NINIAN!

¡Ay, menos maJOPUTAAAAAAAA!!!!!!
"¡Ojalá me hubieran colgado!"

A Jamie lo encierran en una celda mugrosa y el no ceja en su empeño de salir de allí como sea, aunque tenga que arrancarse un pie para sacarse la esposa que lleva atada al tobillo.


¿Y dónde está Claire mientras tanto? Pues camelándose al alcaide de la prisión para que le deje ver a Jamie con la excusa de que es una pariente lejana y que quiere que el condenado escriba una carta de reconciliación para su familia.


Pero de nada le sirve y lo único que consigue es una caja con los efectos personales de Jamie para que los entregue a sus familiares tras la ejecución. Primera panzada de llorar al ver cómo Claire sale totalmente deshecha de la cárcel, haggards queridas.


¿Qué se puede hacer? Claire y Murtagh están intentando pensar en algo mientras que los ewoks Rupert y Angus se emborrachan y se juegan los cuartos alegremente. Ella está indignada y no digamos Murtagh, hasta que los otros dos les dicen que todo ha sido un paripé para sacar información sobre la prisión de Wentworth: el alcaide deja su despacho abandonado mientras cena y reza. Ewoks for the win!

Que os creéis que los ewoks no piensan, pero sí
Volvemos a la celda, donde tenemos a Jamie tirando de la cadena (no de la del wc) para liberarse.

Siempre es buen momento para admirar las piernazas de Jamie

Joputa entra con su ayudante tontolpijo Marley y su cara de autosuficiencia (qué ganas de partírsela de una patada voladora a lo Chuck Norris) y saca el primer as que lleva en la manga: ¡La carta de denuncia contra Randall que le mandaron al idiota de Sandringham!


Pues resulta que el duque de los huevos tiene la boca como un buzón y, en pleno bebercio, comentó a unos amigos comunes lo de carta y Joputa tuvo que hablar con él. ¡Que digo yo que dime tú a mí qué amigos puede tener Joputa!

Jo, haggards, comprendednos, que nos faltaba uno para jugar al mus

¡Al infierno todos! Pues eso, que ahora Joputa tiene la carta en sus asquerosas manos y le explica a Jamie que ya ves, majo, es que me pone tan mal que si llega al tribunal te van a dar la razón y lo mismo me cuelgan a mí y va a ser que eso no lo consiento yo por muchos ojitos que me pongas. 

Hoy cenamos esperanzas escocesas a la parrilla

Mientras o más tarde o al día siguiente, que en las mazmorras perdemos la noción del tiempo, Claire vuelve a Wentworth, con la excusa de que el alcaide había permitido a Jamie mandar una carta a su familia. El soldado que la recibe no tiene ni fucking idea y desconfía pero no puede preguntar nada porque el señor alcaide está indispuesto.

Ni aquí me dejáis tranquilo, copón

Claire promete quedarse en la habitación hasta que el alcaide termine de ca*ar regrese y, cuando el soldado se larga con la mosca detrás de la oreja, ella y Murtaugh empiezan a buscar unas llaves y un mapa para poder orientarse y rescatar a Jamie. ¡Ah! Si sólo os pudiérais guiar por el olor a maldad que desprende Joputa bien pronto lo encontraríais.

Y púdrete ahí, bonito

Jamie le dice que como si lo quiere llamar la sota de oros, que lo que no va a hacer es suplicar por su vida, pero Joputa le informa de que de la muerte ya no lo salva ni Penry y que esos son momentillos de relax que van a pasar juntos. 


Normal, yo es que me cortaría las venas con una cuchara antes que tener que estar a medio metro de ese asqueroso. Pero Joputa decide regodearse en el sufrimiento de nuestro Jamie, saber si sueña con él desde lo de Fort William, si le persigue en sueños...

Soy Joputa entrando en tus pesadillas

...y cuando está con Claire piensa en él y se pone en modo no-palote.

¡Esas manos del demonio quieren tocar carne!

¿¡¿PERO QUÉ PU*A MIERDA TIENES EN LA CABEZA?!? ¡No te basta con haberle hecho ese estropicio en la espalda y en la vida! ¿Encima quieres que te diga lo inolvidable que eres? ¡Tú lo que eres es un &#*%$/brón! ¡Y es que no para de hablar y hablar el bocas éste, lo que le gusta oírse al muy desgraciado!


Ahora le dice que admita que tiene miedo, que se quite de encima su orgullo escocés y reconozca que está más aterrorizado. A cambio le dará un regalo. ¡QUE NO QUEREMOS NADA TUYO, TÍO ASQUEROSO, A VER SI TE VAS ENTERANDO! 


Viniendo de Joputa, un truño de regalo deber ser, sí

Pero no. Lo que le ofrece es una muerte digna. ¿Pero qué coñio nos estás contando? ¡Eso supera lo del patito cutre de Mr. Bean!


¡Muérete tú, Joputa de mierda!

Jamie parece pensárselo, pero es que realmente no tiene opciones. Randall le dice que sí las tiene y en tono de amenaza nada velada (pa qué va a usar la ironía o las metáforas) le asegura que va a hacer que se rinda ante él. Nos da el soponcio porque eso supone cualquier joputada peor que lo de los latigazos.



Claire y Murtagh, por su parte, tratan de encontrar un plano de la prisión en el despacho del alcaide, porque las llaves las tienen, pero aquello es un laberinto de escaleras que ríete tú de los dibujos de Escher. Anda ahí revolviéndolo todo cuando entra el ayudante del alcaide y la pilla con las manos en la masa.

Claire con cara de "yo no he sido"

Menos mal que sale nuestro adorado Murtagh al rescate y reduce al otro para que puedan salir de allí. Se dividen y quedan en que ella irá a buscar a Jamie mientras que Murtagh esconde el cuerpo del otro y ya se reunirán en el bosque. Claire se mete de lleno en las entrañas de Wentworth. Aquello es un submundo que parece una mezcla de The Walking Dead y el ala oeste del castillo de La Bella y la Bestia, lleno de mugre, pestilencia y gentuza.

Lo malo es que aquí la Bestia es peor que Gastón

Uno de los presos le dice que busque más abajo. ¡Por Dios, que esta cárcel tiene más niveles que Street Fighter II!. Precisamente allí nos vamos y tenemos a Jamie pensándose la propuesta de Joputa, que mira paciente y con ojos golosos de los que dan mucha grima. Sale ese orgullo escocés que tanto nos gusta y le escupe su decisión a la cara.


Vamos, que Joputa encantado con poder reducir a nuestro Jaime a la fuerza, le gusta eso de que ponga resistencia. ¡PERO QUÉ MENTE MÁS RETORCIDA! Y ahí sigue, con su insufrible cháchara hasta que va a lo que le interesa: la espalda llena de cicatrices. Le pide que se la enseñe y Jamie acepta. ¡QUE NO LE DES EL GUSTO, JAMIE!

¡Ciérrale la boca con tu puño!

¡Ah, Jamie se rebela, yeaaaah! Y lucha como un jabato, encadenado y todo como está, reduciendo a Joputa y dándole lo suyo al ayudante tontolpijo.


Pero, claro, tampoco es Superman y al final el secuaz tolili agarra a Jamie del cuello y se pone a ahogarlo. ¡Que nos lo matan allí mismo, aaarrggg! ¡Esto es un sufrimiento en sesión continua!


Joputa interviene, que no le van a quitar el (insano) placer de poder ser él mismo el que se cargue a nuestro Jamie. No podemos más y esto acaba de empezar, haggards. Viene lo peor del capítulo...

Gracias por el aviso, vamos preparando los cuerpos

Marley, el ayudante, agarra a Jamie mientras que Randall hace lo propio con un cacho de maza de hierro. No creemos que le haya dado por ponerse a partir almendras para hacer turrón y nuestros temores empiezan a confirmarse al oír las instrucciones que le da al otro.


¡¡¡PUES ES HAPPENING Y VARIAS VECES!!! ¡NOS DUELE A NOSOTRAS, ESTAMOS PARA TOMAR UN CAMINO!
¿Y dónde está Claire? Perdida entre ese laberinto de pasillos, pero oye los alaridos de Jamie y se guía por ellos. Run, Claire, run!!!


Mientras tanto, en la celda, Joputa sigue con su tortura física y psicológica. Como maltratador que es, encima le echa la culpa a Jamie de lo que le está pasando. ¡ODIO SUPREMO, MUERTE Y DESTRUCCIÓN PARA ESTE CABRÓN! 

¡AAARGGG, TE QUEREMOS MATAR, JOPUTA!
¡QUE PARE YA!

No sabemos de dónde, pero Jamie saca fuerzas para intentar zafarse de Randall y lo que le hace este malnacido empieza a ser ya algo que se sale del Manual del Torturador Profesional y hasta el tontolpijo se da cuenta de que ahí hay algo muuuuy extraño.

"Será mejor que me largue, que este tío es raro raro"

¡Encima se pone exquisito! Al menos lo deja solo y le da un pequeño respiro al pobrecito de nuestro Jamie. En ese momento, Claire encuentra la celda. ¡Sácalo de allí, por favor!


¡El tiempo apremia! Claire intenta liberarlo de las cadenas y las haggards estamos mordiéndonos hasta las uñas de los pies mientras rezamos para que no la pille Joputa.


¡Qué poco dura la alegría en la casa del pobre! ¡Joputa regresa y pilla a Claire con las manos en la masa! ¿Es que no tiene fin nuestro sufrimiento?


Espera Claire, que las haggards te vamos a sugerir unos cuantos insultos más, que te has quedado corta.

Claire se arrepiente de no haberse cargado a Joputa cuando lo dejaron KO durante su rescate de Fort William. ¡Desde luego que sí, lo que nos hubiéramos ahorrado!

Así está el subconsciente de Claire. Y el nuestro.

A todo esto llegan unos casacas rojas mindundis con la exclusiva de que una mujer se ha colado en la cárcel para liberar a un preso, fíjate que novedad, y vienen a encontrarla en manos de Joputa. Ahí no saben qué hacer, porque donde hay patrón no manda marinero, y a pesar de que Claire exige que la lleven ante el alcaide, Randall les dice que nein, que cómo se atreven a interrumpirle en mitad de un interrogatorio de los suyos, que eso es para él como cuando tu madre te pilla haciéndote un pajote: un corte de rollo.


Para más jodienda, deja que Marley la sobe para ver si lleva armas, de modo que el muy guarro aprovecha para tocar teta y entrepierna bajo la mirada de regocijo de Randall.


¡Menos mal! Lo malo es que el apestoso de Marley sí que está in the mood for cunts y Joputa tan feliz de que se la trajine. ¡Vamos de mal en peor!


Claire aprovecha un descuido de Marley para propinarle una buena patada y tirarse a por Joputa. Jamie reacciona y ambos luchan más coreografiados que Batman y Robin, quitándose de encima a Marley. Mas como la Mastermind de todo esto, es decir, Diana Gabaldon, es la Japuta mayor del reino, recupera a Randall para que pueda seguir con su tortura ahora a dos bandas. INFARTO IS COMING.

Mensaje para Diana de parte de las haggards

Venga, vale ya está, se acabó el padecimiento... PUES NO.


Como habéis podido comprobar, queridas haggards, toda esta escena nos dejó casi sin palabras. Los pañuelos caían a docenas, no podíamos remediarlo. ¿Cómo es posible tanta joputez, CÓMO?



Claire, destrozada, es sacada de allí por Randall, que va regodeándose en su éxito y le dice que ha tenido oídas de que ella es bruja. No sabe en lo que se está metiendo al hablar con una persona que conoce el futuro. JÓ-DE-TE, JOPUTA.



Por primera vez vemos a Randall realmente asustado, con cara de haberse cagado encima. ¡Bien por Claire! Como es un vengativo, la deja caer por la trampilla por la que tiran a los muertos y aterriza en blando, pero menudo blando. Eso es un vertedero humano y allí mismo está hasta el cadáver de MacQuarrie. La pobre sale corriendo sin apenas resuello.



¿Creíais que ya no íbamos a ver nada más de Wentworth? ¡Qué equivocadas! Tras prometerle al inocente de Jamie que Claire está sana y salva (encima cínico), Randall está en toda su puta salsa, con nuestro pelirrojo a su merced. Y lo primero que va a hacer es mirar su espalda y regodearse en ese desastre.


Sí, más o menos como ésta

¿Queda alguien vivo en la sala? Con todo esto tenemos ganada una parcela en el cielo de tamaño equivalente a tres de nuestros ranchos. Diana, bonita, VETE A DONDE PICÓ EL PAVO. En fin, sigamos. Claire ha llegado al bosque y se lía a gritos llamando a Murtagh o al que sea. Finalmente la encuentra un ewok y se la lleva a casa de MacRannoch, un fulano amigüito del clan. Mientras toma fuerzas levantando el codo (ya tardaba), Claire piensa que podría ayudarla a rescatar a Jamie de las garras de Joputa, pero el señor no quiere, que a ver si le van a quemar la casa por culpa de ayudar a los escoceses. Viva la amistad, oye. Entonces ella saca el collar de perlas que Jamie le dio en su noche de bodas y se lo ofrece, a ver si así lo convence.

Murtagh con cara de cornudo

Resulta que MacRannoch reconoce la joya porque él mismo se la regaló a nuestra suegra por su boda (qué mujer más ligona, hay que ver). Pero ni con lo de que sea otro de los enamorados de la madre de Jamie obtiene la ayuda. Sólo hay cuatro gatos mal contados que se ofrezcan. Claire intenta convencerlos diciéndoles lo que hizo antes de encontrar a Jamie.

Todos bajando la cabeza, como cuando la profe pregunta por los deberes

Tampoco. ¿Es éste el final? ¿Se van a rendir tan fácilmente? A todo esto interrumpe el drama un tipo al servicio de MacRannoch y se arma un pollo porque tenía que traer cuarenta vacas y sólo viene con diecinueve. En medio de la discusión, a Murtagh se le enciende la bombilla de las ideas.


Ahora bien: un plan que incluye vacas de por medio... Uf, eso nos pone más nerviosas aún.


¡Y así nos dejan hasta dentro de dos semanas! ¡TORTURA AL ESTILO RANDALL!



CONCLUSIONES FINALES
-Si esto no es el capítulo más intenso de todos, que baje Dios y lo vea. Un montaje supremo en el que han ido dosificando esa manera que tiene Jack Randall de ir agotando a Jamie psicológicamente y que nos ha dejado inundadas con nuestros sudores olor a Chanel.
-La directora ha sido la misma que en el capítulo de la boda. Esta señora le tiene cogida la mano al claroscuro y a los momentos complicadetes de la serie. Pedimos un monumento ya para ella, que es capaz de ponernos perracas y también de destrozarnos los nervios.
-Si la dirección ha sido magistral, las actuaciones la han superado. El trío protagonista lo ha dado todo: Caitriona nos ha hecho llorar junto a ella, ha peleado, ha sufrido, se ha terminado desmoronando de agotamiento; Tobias ha compuesto un villano lleno de matices y de una psicología enorme; y Sam, qué decir de Sam. Hemos visto en él todos los estados, desde la rebeldía y fortaleza del principio hasta ser quebrado al final. Sólo con su mirada nos ha transmitido el miedo, el horror que siente y, sobre todo, el quedarse como un cuerpo que ya no tiene alma y está a merced de Joputa. Quien no haya llorado con la escena de la lágrima que rueda por su mejilla es que no tiene sentimientos ni corazón

Y nos gustaría decir que esto es todo... Pero no, para el capítulo que viene queda lo peor, aunque también lo mejor. ¿Podremos con ello? ¡Nunca nos dejaremos vencer por Randall, haggards! ¡Nos vemos en dos semanas! ¡Y traed bebida a hectómetros cúbicos!