jueves, 12 de julio de 2018

Versiones y adaptaciones de ayer y hoy

Aquí vengo, haggards, con la manicura recién hecha, es decir, con las uñas bien afiladas, para tratar un tema al que llevo dándole tantas vueltas que el cardado no se me mantiene en su sitio. Y eso no puede ser, queridas. 


Preparando mi cara favorita: la de poner verde a todo quisque

A cuento de las maravillosas reviews de Poldark que fue publicando nuestra Kim y del regreso de la infame serie Anne with an "E", se me ha venido a la mente un asunto que puede traer boa cola: ¿Son necesarias las nuevas versiones de todo? ¿Debe tener cada generación su "versión" de los clásicos? Sólo hay que darse una vuelta por la BBC para ver la de veces que han hecho miniseries de las novelas de Jane Austen o la de películas y series que hay sobre Jane Eyre, la última con Fassbender y ni por él se salva tal coñazo de producción, que ya tiene delito con semejante material. 



No me voy a liar aquí a hablar de todas y cada una de las adaptaciones que hay de muchos libros que conocemos, porque no las he visto y esto se haría insufrible. Por eso voy a referirme de soslayo a algunas y me centraré en las citadas Poldark y la nueva adaptación (más bien inspiración) de Anne of Green Gables perpetrada por Netflix. 



De entrada diré que no me parece mal que se hagan nuevas adaptaciones de clásicos, pero ya está bien de tantas Mujercitas (sí, ya han hecho otra en la que se nos muestra cómo orinan y también los pelos que tienen en los sobacos, dejo la prueba 👇) o Jane Eyre. 


Señores productores: asómense a nuestro blog de reseñas de romántica y descubrirán muchas historias originales que llevar a la pantalla con éxito seguro (#FloresEnLaTormentaMiniserieYa). Palabra de haggard. Por otra parte, no podría concebir que se hiciera de nuevo Lo que el viento se llevó  (Scarlett no cuenta, porque eso era la secuela) o Casablanca (ésta tuvo una precuela televisiva). Aunque tampoco concebía otro Ben-Hur y tuvieron los santos cataplines de meternos ese truño insufrible donde Esther vestía de catálogo de Zara y Cristo se dedicaba a debatir con el prota. Mis ojos sangrando, claro. 

Camisola: 25 €; pantalón capri: 35€; manoletinas: 20€ (maromo y caballo no includidos)
Quinto Arrio flipándolo

La verdad es que uno se asoma a las adaptaciones setenteras y ochentenas de la BBC sobre Jane Austen y son para salir corriendo por el maromaje o, más bien, por la escasez de éste. Pero una vez conseguida la excelencia máxima, es decir, a Colin Firth con la camisa mojada y los pelos revueltos, dejémonos de supuesto "realismo" con la versión protagonizada por la inefable Keira Knighley, si por realismo entendemos pelos chorretosos, vestidos color de chochomono y tener que verle los testículos a un cerdo que pasea los ídem dentro de la casa, donde más mugre no cabe. No y mil veces NO. 

Para huevos, los del director

En cuanto a la última adaptación de Jane Eyre, no aporta nada nuevo con respecto a la estupenda miniserie protagonizada por Toby Stephens. Es más, a veces copia literalmente los planos. ¿Cómo intenta ser original? Pues empezando a mitad de novela y contarlo todo con flashbacks. Váyase usté al guano, hombre. Nos quedamos con la de la BBC mil veces, ande va a parar.


Vayamos con Poldark. Sí, queridas, reconozcamos que Aidan Turner es un pedazo de maromo con pechote peludo y pinta de gitanaco, y su Ross nos tiene desenaguadas por ese físico espectacular modelado a base de guadaña y pico de minero. 


Vemos "Poldark" por la historia

Pero esta haggard, que es una profesional, se ha echado al cuerpo la versión antigua de la serie y tiene que decir que no le extraña que las féminas de los ochenta en España estuvieran con el abanico en la mano viendo esta producción. 

"Mirad, haggards, así de abierto le dejo yo el cero al otro Poldark sólo con mi voz"

Os puedo asegurar que no desmerece nada vista ahora. Es verdad que es más teatral en algunos aspectos (los interiores más de cartón piedra, apenas tiene música, cosa que a la nueva le sobra -mucho violín y mucho ñiñiñí, además de demasiados planos de acantilados y gente cabalgando, ya lo sabéis por las reviews-) y tiene ese regusto clásico que recuerda a otras producciones míticas como Yo, Claudio, pero posee un realismo mayor que la producción más reciente. Y sin necesidad de pelos grasientos ni cerdos enseñando sus vergüenzas, Joe Wright, a ver si te enteras. Y qué decir del protagonista, eso sí que tiene mérito. Robin Ellis no tiene un gramo de músculo, ni pechote impactante (apenas lo enseña) ni melena rizada al viento. Ni falta que le hace.

 

Chúpate ésa, Ross de gimnasio

Este actor tiene su arma secreta. Y es que si hay algo que sabe hacer en su encarnación de Ross Poldark es preñarte con la mirada cuando mira de soslayo.


Mirada preñadora-corderil
Mirada preñadora-guarrindonga-tevoyameterdetómenosmiedo 
Mirada preñadora 3 en 1: te miro, te preño y fumo

Por Mae West, nuestra haggard suprema, es un pedazo de señor que quita el sentío. Conozco a varias que vieron esta serie cuando eran tiernas prehaggards y me han confesado que andaban como locas con el protagonista. Que vale que Aidan es un soplo de aire fresco que levanta las enaguas, pero Robin juega en otra liga. ¿Qué lo hace el Poldark perfecto además de lo ya dicho? Es alto, rezuma orgullo y, lo más importante, tiene un vozarrón que te deja tonta. Y también le da palos en el culo a Demelza y tiene su punto ñadkjfañsldjfgñasdjkfñaskdjf. Definitivamente es una gran serie, a pesar de que los capítulos finales metan un poco el acelerador. Ah, y Demelza no tiene cara de haber desayunado vinagre, cosa que se agradece, coñio, que la de ahora está siempre rechinando los dientes.


¿A que te meto una yoya, Cassie?

En lo referente a la nueva versión, poco puedo añadir a las reviews de Kim y su indignación. Viendo la tercera temporada, el cabreo de ambas llegó a límites insospechados. Y no comentemos la cuarta, porque ya se nos hincha la vena del cuello. Desde aquí os recomendamos encarecidamente que leáis las novelas, porque lo que están haciendo con el personaje de Ross es un atropello. Me río yo de las quejas sobre Outlander con el color de los ojos de Brianna y el largo de los vestidos de Claire. ¡Lo de Poldark sí que tiene delito! Muchas haggards nos hacen llegar su odio hacia el protagonista y nos fastidia un montón. Además, los guionistas se creen que los espectadores somos tontos y lo hacen todo tan evidente que es un insulto. Aprovecho para pedir que traduzcan los libros que quedan, hombre ya. De momento están reeditando los primeros, que ya es algo.


¡Salid corriendo a por "Ross Poldark" YA!

Ahora le toca a Anne, muajajajaaa. Preparad vuestros mejores cuchillos, porque os van a entrar ganas de despellejar a alguien cuando leáis lo que tengo que decir. Netflix la promociona como una Anne con "E" que vuelve con más agallas que nunca (y ya tenemos la segunda temporada aquí, a ver qué han inventado). Traduzco lo de "agallas": mala educación. Menuda cagada de serie. Vale que la que todas disfrutamos y con la que nos enamoramos de Gilbert no es lo más fiel que te echas a la cara (la tercera parte mejor olvidarla), pero tanto la primera parte como la secuela son fieles al espíritu del personaje. Ahora, el realismo al que tanto tememos, strikes back. Esto no es Ana de las Tejas Verdes, es Ana la de la Patada en la Boca, la de la Guantá a Mano Abierta, la de Por 13 Razones, porque todo le pasa a ella. Y, para rematar la faena, titulan cada capítulo con una cita de Jane Eyre, además de alusiones a esta novela ad nauseam. ¿Pero de qué coño van? Dejadme que me explaye, porque es que esta serie no tiene desperdicio. 


Anne, no te reconoce ni la madre que te parió

Para empezar, la actriz protagonista es insoportable, sobre todo cuando pone la voz así como cavernosa y muy grave en las escenas en las que se enfada. Y se enfada mucho, hasta con el bueno de Matthew. Y es una drama queen de manual.


Poco te pasa para lo que mereces, pava

Nada que reprochar al resto del elenco: la culpa de todo es de los guionistas iluminados que se han inventado una historia que nada tiene que ver con el personaje original. En cuanto a Anne, no paramos de ver flashbacks en el orfanato, donde las demás niñas la maltrataban y tiene mucho trauma. Tanto que llega a hablar con su reflejo en uno de los momentos más creepys de toda la serie. Pretenderán ser tiernos y queda como el puto culo. ¿Queréis más disparates? Anne les cuenta a sus amigas cosas de sexo con metáforas (ni ella sabe lo que dice porque habla de oídas, vale, pero ¿qué necesidad hay?) y también tenemos un capítulo donde a Anne le viene la regla. 


No, con algo peor: TÚ

A ver, que a mí plin que se hable de eso, que es algo normal en nuestra vida, pero esta serie no es el foro, digo yo. Si por algo se caracteriza Ana de las Tejas Verdes es por ser de un enagüismo blanco y amable, rozando esa ranciedad de la que soy tan fan. También nos meten mucho feminismo innecesario y mucho drama, demasiado drama. Un apunte para que veáis el nivel: Matthew está a punto de suicidarse. ¿Cómo se os queda el cuerpo? Yo tuve que tomarme tres martinis a palo seco para superar eso. 



Ni he masticado la oliva

Os estaréis preguntando dónde está Gilbert. Eso mismo me decía yo cuando ya llevábamos dos capítulos y ni rastro. Cuando por fin aparece, buah, es un crío muy mono, pero no llega aún a pollo


Dentro de veinte años si eso

De nuevo, el intento de darle realismo: ella, más fea que pegarle a un padre (no le veo el arreglo por ningún lado ni a ella ni a esa dentadura); él, un zagal a medio cocer. Auguro muchas temporadas hasta que a todos les salgan pelos en los sobacos (que se lleva mucho ahora, ya lo habéis visto) y no sea ilegal que se metan mano. Por otra parte, la relación entre ellos es de lo más rara. Lo de que la llame "zanahoria" lo metieron de una manera que no pegaba ni con cola, cuando ya se habían conocido y él la miraba con cara de lelo. No se entiende nada ese comportamiento. Por supuesto, en la vida de Gilbert tampoco falta el drama: su padre está muy enfermo y sólo le tiene a él para cuidarlo. ¡Y se queda huérfano y se embarca como carbonero en un buque! Lo único que tiene bueno es que le suelta a Anne un buen corte por ser peor que Hannah Baker.



¡Olé tús huevos morenos!

En fin, que estoy un poco hasta el kiwi de moderneces de este tipo, de versiones llenas de roña para ser realistas (ojo cuidao, que La Catedral del Mar es otra que se las trae en este sentido. Viva la Edad Media y su gente hasta arriba de mierda porque era "lo normal", sí señor) y, sobre todo, de adaptaciones de lo mismo una vez y otra, y otra y otra... La última de la que me he enterado: Les Miserables. Una novela que jamás han llevado a la pantalla grande, pequeña, teatros (ironía modo ON)... Pa mear y no echar gota. Haggards queridas: ¿Llegaremos a ver la versión año 2054 de Outlander? ¡Dior nos libre! 


Otra versión de Orgullo y Prejuicio no, por favor

Y ahora me voy a poner seria, porque otro asunto que he tocado hablando de Anne me preocupa. El problema para mí no es que haya series de época que muestren cosas que nunca antes se han visto: la homosexualidad (no os perdáis para esto Fingersmith, maravillosa adaptación de la novela homónima que trata del lesbianismo), las relaciones interraciales, la vida cotidiana... es algo necesario y a reivindicar. El problema es que para todo eso no hagan una serie original y nueva y abusen de personajes que ya son clásicos con la idea de atraer al público por ser conocidos. No me parece lícito cambiar la esencia de algo para "modernizarlo" y meter con calzador temas y asuntos que no vienen al caso. Es parecido a lo que está ocurriendo con la nueva censura en obras como Tom Sawyer, en donde Tom ya no fuma ni suelta barbaridades. ¿No son los comportamientos, los prejuicios, los modos hablar y pensar de los personajes, reflejo de un época? ¿Vamos a hacer todo lo anterior políticamente correcto y borrar o añadir lo que conviene o lo que no? ¿Qué opináis vosotras, haggards? 

PD: estoy viendo el primero de la nueva temporada y a Marilla le pica el xixi con un huésped jovencito que tiene en casa. El problema no es la diferencia de edad, faltaría más, sino que es MARILLA CUTHBERT, coño. Están destrozando nuestras infancias.


DAME AMOR Y COMPÁRTEME, QUERIDA
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jueves, 12 de abril de 2018

Maromos galácticos [Spoilers Episodios 1-6]

¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyy, qué pena, tener maromo y no tener cena!!! ¡¡Que llevamos meses desaparecidas!! Pero no os preocupéis, queridas, es que nuestros negocios y nuestro otro blog (ese en el que nos vamos A la cama con... un libro) nos tienen de lo más ocupadas. Palabrita de haggard lentejuelada que vamos a intentar revivir el fungirleo, que siempre tenemos cosas de las que hablar...

Y, para eso, con toda la vergüenza del mundo, hemos abierto la caja de los borradores y, de entre las polillas, hemos sacado un post que Kim tiene escrito desde hace una cantidad vergonzosa de meses (tan vergonzosa que son más de doce...). ¿Os apetece un repaso a los maromos galácticos del universo Star Wars? ¡Pues a Kim, sí, así que allá que va!

[Madre mía, esto es tan viejuno que casi puede ser Fungirleo Vintage #Vergüencita]

💎💎💎💎💎💎

Ya hablábamos con emoción suprema en el post de Harrison Ford sobre el inminente  (en aquellas fechas) estreno de Star Wars. El despertar de la fuerza, la séptima película de la saga galáctica que se sacó George Lucas de la manga para felicidad de millones de frikis como yo y que ha vendido a la Disney para cabreo de millones de frikis como yo. Todo era de mucha emoción, intriga y dolor de barriga por poder volver a ver a Han Solo en el cine de nuevo. Y por ver a los demás, claro. Pero por ver a Han Solo, más. Porque no es que veas estas películas por el contenido maromial pero ya veríamos a ver si la saga tendría la misma gracia si Han Solo no estuviera en ella, si no estuviera tan buenorro y si no arrinconara a Leia y le dijera eso de "te gusto porque soy un sinvergüenza".

¡Fan al suelo va!

Así que, mezclando friquismo y midiclorianos haggardianos, vamos a hacer un repaso totalmente subjetivo, selectivo, perverso y fangirlero sobre...


Nos vamos a centrar en los maromos y su evolución en las seis primeras pelis (con pocos spoilers -aunque estas pelis ya están resobadas y hay dos más y, a este paso, un ciento, que bien va a explotar Disney la franquicia-) pero los de las últimas van a venir a saludar y poco más, básicamente porque salvo Oscar Isaac ninguno me hace ni levantar una ceja, mucho menos las enaguas. 

Tal que así me pongo al ver el nuevo maromiaje

Qui-Gon Jinn

Ojo cómo poso, ni David Gandy

¡Menuda planta tenía este señor! Nos ha jodío, escogieron a Liam Neeson para interpretarlo, así que iba a ser un tochomán de impresión con una maravillosa voz profunda. Las haggards no somos fans de los señores que llevan el pelo largo y menos aún si se lo peinan mejor que nosotras pero con Qui-Gon tenemos que hacer una excepción.

Mirad, chicas, a mí ni se me encrespa

Qui-Gon Jinn es un maestro Jedi que parece que nació con un bicho insoportable llamado Jar-Jar Binks pegado al culo (no me extraña que no se casara porque para aguantar al misa hay que ser santa o sorda). En fin, que los Jedis, hay que reconocerlo, eran un poco coñazo, con eso de ser como curas que luchan por el bien y blablabla. Una pena porque Qui-Gon sabía cómo descolocarnos los senatoriales peinados con su media sonrisa que rara vez dejaba salir.

Ay, si yo os enseñara mi Fuerza...

Aunque ciertamente a nuestro querido Quin-Gon le sentaban realmente bien los ropajes pseudocuriles, que le daban ese aire inalcanzable que todo Jedi que se precie destila, en plan "sé que se te han aflojado las rodillas en mi presencia pero te miro igual que se mira un perro de porcelana".

¿Estoy separando las aguas del Mar Rojo o tus piernas?

Pero Quin-Gon cometió el tremendo de error de conocer a un niño porculero llorón (ya vendrá, ya) y por eso merece el castigo supremo de no salir en las demás pelis. Nosotras hubiéramos preferido que Quin-Gon se metiera a hacer monólogos o trucos de escapismo antes que a descubrir niños coñazo pero él ahí, erre que erre, abandonaícas de maromo gigante que nos quedamos. Pero no de maromos en general, porque siempre nos quedará...

Obi-Wan Kenobi

Date prisa que con esta postura me duelen las piernas

Obi-Wan es un pipiolo jedi que va con Quin-Gon surcando las galaxias y con el que descubre al "repelente niño Vicente" del que hablaremos más tarde. Es un rubiales de look capilar algo perturbador, con ese pelo corto y esa coletilla que parece que se la ha hecho mientras se aburría en catequesis.

Es que la catequesis jedi la da Yoda y no la entiende ni Penry

El caso es que mientras está Quin-Gon el pobre hace poco, va por allí y por allá deslumbrando con su dominio de la fuerza, sus ojazos azules y su hoyuelo barbillil.

Hasta con este pelo la tengo en el bote. A ver si le enseño mi sable láser

Pero cuando Quin-Gon desaparece, Obi-Wan decide arreglar su problema capilar general y lo hace como nos gusta a nosotras: dejándose pelo everywhere.

Well, hello there!
Ven p'acá que te voy a desjedizar

Obi-Wan Kenobi es ya un maestro jedi del recopetín que ya sabe que por la vida no se puede ir con ese pelo que llevan los padawan (que no es que no puedan ligar, ¡es que ese look no les deja!). Él está en proceso de adaptación. Sabe que ese rubio le destaca los ojos azules pero lleva el pelo con las puntas remetidas y con volumen arriba, muy eighties. Pero claro, qué va a saber él, si ni al peluquero de Leoch tienen en la vida jedi. Nosotras no tendríamos ningún problema en atarlo al dosel de la cama y enseñarle lo que vale un peine...

Gracias, es una de nuestras múltiples habilidades

Pero finalmente Obi-Wan acabó descubriendo que lo que más le favorecían eran los tonos nude y tostados, con la barba tupida pero recortada, el pelo con la raya p'al lado y la postura chulesca, de maestro jedi que se las sabe todas.

No veas cómo manejo el sable ahora

Obi-Wan se las veía muy feliz pero, tras un acontecimiento con el repelente niño Vicente, decidió ocultarnos su belleza y convertirse en ermitaño y envejecer con la clase de la que sólo él era capaz.

Ya quisieran los jedis llegar a viejos así. O llegar, directamente 

Anakin Skywalker

Mira qué majo soy

[Ya, te llamamos "el repelente niño Vicente" justo por lo bien que nos caes.]

Pues ya llegamos al personaje importante en Star Wars, Anakin Skywalker, al que conocimos siendo este adorable niño...


...y que aburría hasta a las piedras. Cuando crece y ya le pica la boa pasa a peinarse con la coletilla del demonio y los pelos de punta, look que no favorece a nadie pero a él, menos. No es odio haggardiano, de verdad, porque el chico tiene ojazos, buena planta y una nuez de Adán de lo más apetecible. Pero él parece un trozo de corchopán.

El cabreo va siendo fuerte en mí

Ya lo suponemos porque no dejas de mostrarnos la cara de enfadao toda la película. Pero siempre la misma, eh, lo cual nos hace pensar que en el gen Skywalker llevas lechugas. Es que ni cuando te muestras todo un lord galáctico nos haces tilín.

Parece que le ha robado la ropa a su padre

Pero esperad que cuando crece y la oscuridad lo invade y se vuelve más interesante, se vuelve mucho más terrible de ver.

*killing you with my mind*

¿¿Pero WTF de pelo es ése?? ¡Todo sucio y peinado como si el peluquero estuviera borracho y endrogao! En lugar de darte un par de achuchones lo que dan son ganas de meterte de cabeza en la bañera con ropa y todo y enjabonarte con jabón Lagarto.

Y sin pelos en el pechote, lo que faltaba

Suponemos que a Amidala la tuvo que deslumbrar pero mucho con su lado oscuro porque no entendemos que estando el chulazo de Obi-Wan Kenobi tan cerquita se fijara en él. Menos mal que al final de la peli se arregla el mozo y nos regala nuestros dos looks favoritos:

1. el retostao
2. el de Fucking Master
¡¡Así sí!!

Luke Skywalker

Si hay un Skywalker majo y apañao, ése soy yo

¡Y que tú lo digas, chato! En Star Wars la genética lo mismo te juega unas pasadas terribles que te hace unas combinaciones maravillosas como ésta. Cogiendo claramente lo mejor de cada padre nos sale este adorable mozo rubiales, de sonrisa sanota y ojazos.

Y no te olvides de mi pelazo y de mi hoyuelo barbillil

¡Imposible hacerlo, Luke! El pobre claramente estaba malgastando su belleza por Tatooine, donde su tío tenía una granja como si fuera Meryl Streep, sin saber de dónde provenía, t'ol día limpiando androides y practicando posturitas para ligar al atardecer de los dos soles del planeta.

Si quieres yo también te puedo enseñar mis dos soles

Hasta que un buen día se encontró con Arturito y el androide dorado y conoció a Obi-Wan. Una pena que fuera ya el Kenobi viejuno que, si bien es cierto que el que tuvo retuvo, nos ponemos a pensar en lo que hubiera sido ese encuentro con Obi-Wan joven y nos dan los siete males bajeriles.

👅👅👅👅👅

Pero tú y yo sabíamos que Luke no servía para cultivar repollos, así que acoge su destino y se dedica a ser el prince charming de princesas con ensaimadas en la cabeza...

Y yo estoy aquí para lo que quieras, ladrón

...el joven que entrena to guarro y sudoroso junto a un bicho verde que habla raro...

Ojo cuidao cómo se nos pone el brazo de darle al sable

...y el jedi adulto al que invade el lado oscuro. Reconocemos que, aunque haya perdido la alegría de la juventud, el aspecto curil y las preocupaciones le favorecen. Agradecemos especialmente que el lado oscuro no haya venido con el aumento de grasa capilar que sufrió su padre ni la cara de mala leche.

Ya hubiera querido tu padre estar así, chato

Han Solo

Kim ahora mismo

¡Ya está aquí, ya ha llegado ÉL, el maravilloso piloto intergaláctico, el que hizo la carrera Kessel en menos de 12 parsecs y de paso hizo que mi refajo echara a arder! Qué postura, qué actitud chulesca, qué bien le sienta la camisa abierta enseñando pechote con peletes. ¡No habrá en toda la saga galáctica un maromo igual!


Y es que tú estás viendo una peli de aventuras tan contenta, con el jovenzuelo y el abuelo y los androides que parece eso Heidi y nada te prepara para la aparición de Han.

Soy tu sueño mojabragas
Te voy a lavar a lo gato

Observen ustedes, queridas lectoras, el prodigio de perfil que gasta el jamelgo. Ciertamente espera al peligro mostrando su lado bueno y su apariencia más descuidada, aunque ya sabemos que bajo esa aparente calma esconde muy bien su arma *ejem*. Las camisas de Han Solo se abrochan hasta el diafragma siguiendo la moda de algún país al que nosotras obviamente adoramos. Podemos así contemplar su justapeludez pechotil y, a la vez, obtener una perfecta visión de su fuerte cuello y de esa maravillosa nuez de Adán con la que está dotado.

Venga, un dos por uno, nuez y patillas

¡¡Ajahgdlfkjgadjfgsdfsadljfhasjgfsalh!! Han además es poseedor de un pelazo que ni la chica Pantene, de unos labios perfilados y carnosos que dan más ganas de comerlos que un bocata de Nutella y de los ojos más maravillosos y picaruelos que habitarán repúblicas e imperios estelares.

¡Y no te olvides de mi sonrisa, chata!
Ya estaba tardando en echar mano

Nuestro Han evoluciona en las dos películas siguientes y, aunque seguimos adorándole, sigue siendo nuestro maromo favorito y sigue reteniendo belleza y gracia, pasa por un proceso de moñización directamente proporcional al de follabilidad de Luke. Es lo que llamaremos "la fórmula del Lado Oscuro":

A mayor cantidad de picaresca/oscuridad dentro de un cuerpo maromial, mayor probabilidad de pasar por nuestra cama.

Me he perdido

¡Qué más da! Tú dedícate a guiñarme un ojo y a envejecer de modo sublime y deja los demás en mis expertas manos...

Deseo...
...concedido
Solo girl forevaaaaaaa

[Como Disney no podía dejar ni un mito vivo han decidido hacer una película sobre Han Solo y sus aventuras previas a tener la espléndida presencia de Harrison Ford, escogiendo a este maromo que se parece a él como un huevo a una castaña 👇]

Quiéreme, Kim
Kim rait nau

Los nuevos


Morderé mi mano o al primer maromo que pille antes de contaros algo sobre ellos porque no seré yo la que spoilee pero os voy a contar con unos sencillos gifs lo que pienso de cada uno.

Oscar Isaac


John Boyega


Adam Driver


¡¡Es que es que ES QUE!! Lo que os decía antes, la genética aquí a veces no tiene ni pies ni cabeza y ya no digo más. Menos mal que está Oscar Isaac para compensarme los paseos galácticos porque mucho me temo que los nuevos maromos de la saga los traen del outlet del Lefties. En fin, nos tocará seguir suspirando por los sinvergüenzas conocidos...

¡...y dándole al secador como si no hubiera mañana!


DAME AMOR Y COMPÁRTEME, QUERIDA
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