martes, 30 de septiembre de 2014

Outlander 1x08. A fungirlish review [Spoilers]



Por ahí dicen que el temporal se ha adueñado de la Península y hasta del mundo entero. Que si la culpa es de la llegada del otoño, que si del cambio climático y tontadas así, cuando nosotras sabemos que todas las inundaciones que se han producido tienen su origen en las babas y otros fluidos corporales de las fans de Outlander


Después de ver el capítulo de la boda

Nosotras, como ya sabéis, perecimos por combustión de enaguas y deshidratación por los bajos, pero de todo se recupera una haggard.


Kim y Cassie saliendo de su sala de estar la semana pasada

Así que, como decía la canción de Los Secretos, "he muerto y he resucitado". Sí, queridas haggards, hemos vuelto del más allá tras una semana en el Paraíso y ya estamos aquí para contar el final de la midseason que nos ha dejado locas perdidas y con ganas de ir a quemar Starz por decir que nos van a tener esperando hasta el 4 de abril. ¿Cómo vamos a sobrevivir tanto tiempo sin Outlander? Esta crueldad sólo es digna del mismísimo Black Joputa Randall, que ha poseído a Ron D. Moore. En el ínterin nos consolaremos viendo en bucle los ocho capítulos emitidos, qué remedio... Con lágrimas en los ojos, vamos a la review.

Ay, Kim, no sé si podré aguantar sin llorar 

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(Advertencia: de nuevo capítulo con momentos en el siglo XX y el XVIII, pero muy bien traídos).

Suena un teléfono y sabemos que estamos en 1945. SosoMan/Mñe casi vive en la comisaría de policía de Inverness, reclamando a los desinteresados responsables de la búsqueda de Claire que sigan con las pesquisas.

Si fuera Dougal, el policía no se libraba de una leche a mano abierta

Todos sospechan que ella se largó con el highlander que Frank vio la noche antes de la desaparición de Claire, pero Frank se niega a reconocer que es un cornudo, porque su mujer nunca le sería infiel. 

"¡El fantasma es Jamie! ", gritamos desde nuestras casas

Pues qué equivocado estás, hermoso, porque saltamos para atrás y nos vemos a Claire, Jamie y la porno-rodilla, tan felices ellos, haciendo manitas. 

Oig, qué bonito paisajPORNO-RODILLAÑKSJGÑLASJDFASKS!!!
Noslofó a pesar de los pelos infames

Nuestro pelirrojo está en su habitual modo adorafollable ON y le pregunta a Claire si es normal que se ponga perraco cada vez que la mira o la toca. Ella le dice que sí, que entre parejas es lo habitual, pero reconoce que tan perraco como para estar todo el día pensando en enchufar tampoco, eso es nuevo para ella... Claire está dándose cuenta de que es rozar el kilt de Jamie y tener ganas de arremangarse las faldas, cosa que no le pasaba con el correcto de Frank, al que tenía que ir provocando con miradas guarrillas para que le diera un achuchón de vez en cuando. Con Jamie no hace falta y eso es bien. 

¡Pues claro que quiereeeeeee!

Mientras hacen manitas, una flecha cae cerca de ellos. De verdad, qué siglo más inseguro éste, no se puede hacer un picnic tranquilo.


Un símbolo fálico en toda regla

Falsa alarma, es un amigo de Jamie, un señor al que ya nos es imposible entender porque no tiene ni lengua, así que el intercambio de gruñidos supera en lo ininteligible al gaélico-ewokense.



Durante la conversación, el recién llegado los invita a beber (ya tardaban en empinar el codo) y regala a Claire una cosa que es el guiño a la segunda temporada. Y fangirleamos mucho, como debe ser.


¿Parque Jurásico? ¡No, "Dragonfly in amber"!

Por este señor tan simpático, lleno de roña y colgajos, nos enteramos de que Horrocks, un tío que puede testificar que Jamie no es culpable de la muerte de un sargento en su huida del fuerte William, está por ahí rondando. ¡Jamie podrá regresar a su casa, Lallybroch, porque ya no tendrá precio su cabeza! Está tan feliz que agarra a Claire y añsdhgñasdfjañshdgasñdfj. Pero ella sigue con sus dudas en la mente. ¡Quítate el anillo, coñio!





En una transición digna de Stanley Kubrick, vemos de nuevo a Mñe, ahora en casa del reverendo Wakefield, que intenta ayudarlo a encontrar a su esposa dándole ideas como que se puede haber caído al río y haber sobrevivido en una cueva comiendo peces y ranas. Lo que Frank no sabe es que ha estado comiendo fiambre de boa escocesa. Y de las gordas, IYKWIM.




Así está Frank por dentro, pero es tan SosoMan que no lo demuestra
Irrumpen en la escena el ama de llaves, la misma que le leyó la mano a Claire, y un niño monoso con cara de luna llena que es Roger Wakefield. Las lectoras estamos al borde el colapso por fangirleo agravado con sobredosis de cuteness


¡Ay, qué cosita!

Aunque no lo parezca, el cabreo de SosoMan es gordo y se va a darle a la bebida. Todo en Escocia, sea lo que sea, se soluciona con alcohol por lo que vemos. En el bareto se le sienta una tipa al lado diciéndole que sabe dónde está el highlander que busca, así que queda con ella para ir a su encuentro. ¡¡¡Tatatachán!!! ¿Será verdad? 



Saltamos a Claire y Jamie. Están otra vez haciendo manitas (no les queda más remedio con el frío que tiene que hacer allí). El ewok Rupert está contando una historia sobre un caballo de agua, aka Nessie, todo en plan boy scouts alrededor de la hoguera, cuando advierten un peligro. Jamie le da a Claire una daga enorme y le dice que se esconda a su señal. A un grito del Fucking Master, todos se ponen en alerta y, hala, a luchar. Como es de noche no vemos un pijo, pero Dougal está en todo lo suyo, soltando mamporros y sablazos. Un disfrute para los ojos. 


Capturas de las que denominamos por aquí como absolutamente necesarias

Tras la pelea, salen victoriosos y están tan contentos. Nada como una buena tunda de palos en cara ajena para tener a un highlander contento. Hasta el Fucking Master nos muestra su lado adorafollable con Jamie y éste le da un besarraco a Claire que anuncia algo que nos escamotean aquí: un polvete de los de antología. Pero bueno, para eso están los libros. ¡A leer todo el mundo!



Ahora vemos a Frank que va a al encuentro de la que le dijo lo del highlander. Realmente es una trampa, le salen dos hombres que intentan obligarlo a que les dé la recompensa, pero SosoMan no lo es tanto y la ira se apodera de él. Le pega una paliza a los tipos y agarra a la otra por el cuello hasta casi ahogarla. Tenemos aquí la presencia del gen de Joputa. Frank está empezando a sentir el lado oscuro de su antepasado cual Anakin Skywalker en Star Wars. 



El reverendo Wakefield será el Yoda de turno para Mñe. ¿Conseguirá alejarlo del reverso tenebroso que lleva en la sangre?



Un aire se traen, oiga

Como el reverendo Yoda vale para un roto y para un descosido, sigue con sus homenajes a las frikis que pululamos por el mundo y nos suelta una de Sherlock Holmes para convencer a SosoMan de que pare ya de buscar a Claire. Para qué queremos más.



Siglo XVIII again (qué mareo). Tras la noche movidita, los highlanders deciden enseñar a Claire a usar un arma, porque es tontería dársela y no saber qué hacer con ella, sobre todo si es graaaaaaaande. Vuelven los chistes verdes sobre tamaños de armas y de otras "armas". Hay cosas que nunca cambian.


Chistaco is coming
¿Y esta captura? Porque nos da la gana

Deciden darle un arma llamada sgian dubh, un puñal pequeño y manejable. Angus le enseña cómo usarlo contra un enemigo, tanto de frente como de espaldas, y todo bajo la orgullosa mirada de Jamie, que se muestra satisfecho de su chica. 


Jamie le metería otra cosa

En el siglo XX, Mñe está recogiendo sus cosas y las de Claire, mientras observa con pena su foto de boda. En el XVIII, Claire y Jamie están a lo suyo, esto es, retozando al aire libre, el sueño de toda lectora de novela romántica que se precie. Nada como un casquete sobre la hierba mojada. Nuestro pelirrojo se lanza a hacer uso del matrimonio con la alegría y la urgencia propias del jovenzuelo que ha catado lo que es follarhjgñasdhjgañsdfghjas. A Claire (y a nosotras, queridas haggards) le encanta ese ímpetu


AÑSLHGJÑALSDFJSAÑDKFJSÑKLJDFASÑLDGASDH

Pero lo malo de hacer estas cosas en medio del campo en el siglo XVIII es que te pueden ver dos casacas rojas y desertores. Enésimo intento de violación a la vista. Esta mujer atrae a todos los tíos con malas intenciones.



A Claire le ha venido bien la lección de manejo de cuchillo y se lo clava al maloso donde debe. Aprovechando el desconcierto del otro desertor que le apunta a la cabeza, Jamie le corta el cuello. Una experiencia de lo más traumática para Claire.



Mientras Claire vive esta bonita aventura, SosoMan es informado por el ama de llaves de que el círculo de piedras es mágico y te transporta en el tiempo, con lo bueno de que la gente vuelve. Y lo suelta así, como si estuviera dando el parte meteorológico del día, tan normal todo. La cara de Frank es un poema, evidentemente. A ver quién se cree semejante trola. Decide largarse a Oxford harto de buscar a su mujer. 



Dos siglos atrás, la pobre Claire está que no se cree que haya matado a un hombre. Con lo a gusto que estaba ella después de la guerra, con sus cosas del siglo XX, y ahora se encuentra con hombres que quieren violarla y que ha de matar. Jamie la comprende, pero él es un highlander del XVIII que convive con esto día sí y día también. 

Claire cual Catherine Earnshaw pululando traumatizada por los páramos

El Fucking Master y los ewoks acuden al lugar y advierten a Jamie de no ir solo al encuentro con Horrocks, porque también es un desertor como sus atacantes y puede tenderle una trampa. Él acepta a regañadientes porque es muy machote, pero reconoce que Dougal tiene razón. Y es que el Fucking Master, cuando quiere, mola mucho

Frunciendo ceño y bocañlhjañsdhjgañsghjas

Por su parte, Frank ya ha decidido largarse para no oír más tontunas sobre Claire y su viaje en el tiempo. El abandono de la maleta de su mujer lo dice todo. Tenemos el corazón encogido, queridas haggards, nos guste Frank o no.


Claire está enfurruñada con todo lo que le está pasando y lo paga con nuestro pobre Jamie, que la deja en compañía de un ewok aseado mientras que él va con los demás al encuentro del tal Horrocks. Está claro que el pasarlo bien dándole al tema no es la base para que una relación cuaje, y Claire empieza a pensar otra vez en que debería irse de un sitio tan peligroso.


La narración del capítulo nos lleva otra vez a Frank, que pasa con su coche por el desvío hacia Craigh Na Dun. ¿Probará suerte allí? ¡Sí, da la vuelta y decide visitar las piedras!


La historia se va haciendo cada vez más intensa. Mientras espera la vuelta de Jamie y los demás, Claire se da cuenta de que está al lado del círculo de piedras. No se lo piensa y corre hacia allí, iniciando la que será la escena más comentada y polémica de la temporada. ¿Quién, dada la oportunidad, no se iría a su época donde todo es más seguro y cómodo y hay un marido amoroso que te espera?

¡Has caído en la trampa, Katniss! ¡Hala, vete al siglo XX y déjanos a Jamie a nosotras!

¡La parada del autobús con destino a 1945!
"Duchas calientes, coches, desodorante, bragas, champú...", piensa Claire

Comienza una secuencia de lo más emocionante, claramente inspirada en Jane Eyre (si no sabéis de lo que hablamos, muy mal. ¡A leer esta novela right now, hombre ya!) El espacio-tiempo está a punto de doblarse en un imposible giro al estilo de Regreso al futuro y por un momento Frank oye la voz de Claire y ésta la de su marido.



Estamos a nada de levantarnos y gritar "¡Edward, Edward, wait for me!". Vale, SosoMan no es precisamente el señor Rochester, pero nos puede la vena romanticona viendo esto con esa música tan épica. 


Cuando ya parece que Claire va a conseguir teletransportarse al siglo XX...




¡¡¡AAAAAAAAARG, DRAGONES!!! Pero la indignación, queridas haggards, nos dura un suspiro, porque vale, nos da pena Frank y hasta comprendemos a Claire un poco (sólo un poco, eh, que Jamie es añshgañskdfjasñjga), pero sabemos que esto será mejor para ella. Y para nosotras, que tendremos Jamie para hartarnos, si eso es posible. 

¡Que se me escapa el autobús, cabr***s!
Oooootra vez metida en un lío

SosoMan, incrédulo y pensando que la voz de Claire ha sido una alucinación, se marcha definitivamente de Inverness. Se cierra así la trama del siglo XX, con Mñe abandonando todas las esperanzas de encontrar a su mujer. ¡Hasta luego, Lucas!



Claire está con Joputa, que la va a interrogar. Tirando de recuerdos de las conversaciones que oyó entre SosoMan y el reverendo Yoda, farolea y le sugiere al malote que ella es una agente del duque de Sandringham, el protector de Joputa. 

Nada como un buen copazo para soltarle la lengua a Claire

De momento parece que la treta le sale bien y está a punto de irse, pero Randall no es ningún tonto y la engaña preguntándole por la mujer del duque. Claire duda y ahí Joputa cae en que ella está mintiendo. Hala, ya la tenemos otra vez enredada. Joputa es un hombre previsor y, cual Grey en su Cuarto Rojo del Dolor, saca del cajón una cuerda y ata las manos a Claire, mientras empieza un jueguecito muy divertido que consiste en ir cortando los lazos del corpiño, dejarla en top less y colocarla en la posición ideal para darle al doggy style

Te voy a foll*r duro


En otras circunstancias y con otro señor, todo esto sería de lo más excitante, pero Claire sabe que por enésima vez van a intentar violarla y de ésta ya no se escapa... ¡HASTA QUE APARECE JAMIE EN LA VENTANA EN MODO BADASS Y SE NOS CAEN LOS OVARIOS AL SUELO DE LA IMPRESIÓN! ¿Nos quejábamos de poco Jamie? ¡¡¡PUES TOMA DESPEDIDA Y CIERRE DE MIDSEASON!!!


Pero, pero, PEROOOOOOOOOÑASDJGAÑSLDKHFGÑASKLFASHGAÑSHK







 ¡¡¡Y ASÍ NOS DEJAN HASTA ABRIL!!!




¡LAS HAGGARDS HEMOS VUELTO A MORIR Y REGRESAMOS CON GANAS DE MATAR A ALGUIEN!



¡Necesitamos Outlander, maldita Starz!

CONCLUSIONES FINALES AL CAPÍTULO Y A LA TEMPORADA
-Que en este capítulo saliera SosoMan nos parecía necesario. Teníamos que saber qué estaba pasando en el siglo XX. Nos guste Mñe más o menos a las lectoras, Frank no podía desaparecer y ya está.
-Jamie no ha tenido tantos capítulos en los que salga mucho (véase el 6, por ejemplo). En cuanto a las escenas de sexo que no aparecen aquí y sí en el libro, si fuera por nosotras, que estuvieran todo el día dándole al fornicio, pero la trama debe avanzar. Parece que nos olvidamos de que Claire es la protagonista y que quedan capítulos en los que seguro (dicho por la propia Diana) Jamie cobrará más peso.
-Las frases y actos que aún estamos esperando seguro que aparecerán más adelante. Sólo hay que ver cómo han condensado muchas cosas en una sola escena en capítulos como el de la boda de una manera magistral.
-En cuanto a la comentada escena de la huida hacia las piedras, no sería creíble que Claire se olvidara de su marido y su época tan rápidamente. Ha aceptado en cierto modo las circunstancias que le han sobrevenido (estar en en siglo XVIII, casarse con Jamie al que tampoco conoce tanto) y, bueno, no le ha ido tan mal, pero toda la inseguridad y violencia que vive en sus carnes ahora y el tener matar a un hombre la han despertado del síndrome de Estocolmo que sufría.
-Las haggards confiamos en los ocho capítulos que quedan aún, porque la trama se vuelve más jugosa e interesante. Esta adaptación está siendo un ejemplo de cómo llevar una novela a la pantalla. El medio visual y el literario no son iguales, y lo que funciona en la lectura no tiene por qué hacerlo en la pantalla. Mantener la esencia es lo que se le pide a una adaptación y ésta lo ha hecho de manera incuestionable.

Y la reflexión más sesuda de todas ha sido la siguiente: ¡QUEREMOS QUE VUELVA LA SERIE YAAAAAAAAA!