viernes, 21 de abril de 2017

Aventuras de una haggard en Outlanderandia

¡Haggards mías, que no cunda el pánico con la Droughlander! Además de haber podido disfrutar de un pequeño avance de la tercera temporada donde Claire luce un maravilloso pelucón cardado, Frank unas gafas de hipster, y Jamie se luce todo él en su esplendorañsdjfñasdjkfañsjk, os vengo con una gira que esta Semana Santa he hecho por tierras escocesas. ¡Por fin piso tierra de kilts y highlanders! 

¡Ya tengo excusa para ponerme esta bufanda y la boina!

Apenas tres semanas antes del viaje por aquellos lares, no tenía ni idea de que visitaría lugares tan emblemáticos para nosotras, queridas. Pero me vino mi Dex Dexter con una oferta que no podía rechazar. ¿Diamantes? ¿Champán del caro? ¿Una limusina nueva? No, nada de fruslerías... ¡Un viaje a Escocia! Casi me faltó tiempo para hacer las maletas y echar en ellas todo mi arsenal de joyoncios, ya imaginareis para qué... Pero no nos adelantemos.

Y falta la maleta de mano y el bolso

Lo primero fue consultar a viajeras expertas como @akaroa y @SassenachLife para orientarme en mis visitas a sitios de rodaje de la serie. Gracias a ellas pude hacer una ruta donde ver algunos de los escenarios que han pisado nuestros personajes favoritos. Esto no tiene precio. ¡Gracias, queridas, ya sabéis que tenéis una lentejuela de honor con vuestro nombre en mi corazoncito! 

Haggards del mundo, todas para una y una para todas

Como esto ha sido casi una peregrinación a nuestra Tierra Santa particular, lo estructuraré a modo de vía crucis outlandero.

Primera estación: Cassie llega a Edimburgo y busca a Sam Heughan desesperadamente

Bueno, ya sabía yo que por allí no andaba Sam, peeeero justo en la calle donde teníamos el apartamento había una tienda de Barbour, así que fue casi como tropezarme con él. De ilusión también se vive, ¿verdad, haggards? Además, di con otro escaparate en mi periplo por la ciudad, y también con un montón de carteles de tiendas con el apellido Fraser, que parecía aquello un emporio casi al nivel del de alguno de mis exmaridos. 




En mi deseo de hacer una inmersión total, lo primero que probé para comer fue el haggis en versión croquetil. Buenísimo, oye. Y, por supuesto, no me pude resistir a mirar lo que había debajo de un kilt... Si queréis saber lo que se esconde ahí, tendréis que viajar a Escocia 🐍




Segunda estación: Cassie se cuela en Lallybroch ¡y no la pillan!

Tras dos días en Edimburgo, tocaba el turno de echarle un par de huevos escoceses al asunto y coger un coche para marchar a la capital de las Highlands: Inverness. Recordemos que esta gente conduce por la izquierda y el volante va en el otro lado, así que la cosa requería de una pericia que yo no tengo. Menos mal que mi Dex tiene espíritu de highlander y al grito de Tulach Àrd! agarró un coche y al lío... previo seguro todo riesgo en el rent-a-car. Que será muy aguerrido, pero no tonto.

Me he ganado el Paraíso con esta loca

Nuestra primera parada era Hopetoun House. Según diversas fuentes, ahí había que pagar para poder acceder a Midhope Castle, una propiedad privada y el verdadero Lallybroch. De paso, Hopetoun se podía visitar: es la residencia del duque de Sandrigham. Allá que metemos la dirección en el Google Maps (el mejor invento desde la depilación láser) y a transitar por caminos de cabras o, más bien, de ovejas, que allí las hay desperdigadas por todos lados. 




Tan alegres íbamos y, zas, la primera en la frente: aquello estaba cerrado a cal y canto. No veáis mi desilusión, queridas, el cardado se me chafó del disgusto. ¡Me quedaba sin poder comprar el acceso a Lallybroch! Pero una haggard nunca se rinde y emprendimos camino hacia Midhope. Mis tacones de aguja iban a pisar ese suelo como me llamo Cassandra Dexter Colby. 


¿Ha quedado claro?

Tras otro trecho muy del siglo XVIII (se ve que el asfalto aquí no lo conocen), vislumbré por fin al fondo una construcción muy conocida... ¡LALLYBROCH! 




Dejamos el coche a la entrada y me colé, mirando a mi alrededor por si me salía un perro, una vaca con flequillo o una vieja con una sartén en la mano para echarme. ¡Pero no! Imbuida del espíritu de Claire Fraser, planté mi pica en la finca. ¡Aquí estuvo Cassie, que lo sepas, Jenny Murray! 

Hay que estar preparada para un contraataque

Me senté en las escaleras y miré hacia el arco de entrada, a ver si veía a Jamie por algún lado. Ay, mi corazón se quería salir del pecho...




Tercera estación: Cassie va a Blackness Castle, el "Fort William" de la serie ¡Joputa en acción!

Nuestro viaje outlandero continuaba. Castle Leoch iba a tener que esperar, porque esta haggard no pensaba ir a un lugar en el que te dejan los pelos horribles. ¡Que este cardado no lo toca cualquiera! Por eso, nuestra próxima parada fue Fort William, pero el de la serie, no el de verdad, que está donde Cristo perdió la zapatilla. Desde fuera, el edificio es impresionante, y está construido sobre una lengua de tierra que se adentra en un estuario, el Firth of Forth. El viento era tan fuerte que creía que se me volaban los diamantes de las orejas. 


Pero lo importante estaba dentro, queridas. ¡Ese patio, cómo no reconocerlo! Los pelos como escarpias al recordar a Joputa dándole latigazos a nuestro Jamie y dejándole la espalda hecha un desastre. 


Como podéis ver, los chorretes de la torre siguen ahí más de 250 años después
Ojo, que ese mismo suelo fue pisado por... ¡RICHAL! AÑAÑDKJFASÑKJGÑSAKDJFSÑAKSJS!!!



Cuarta estación: Al rescate de Jamie de las garras de Joputa

La siguiente parada era Linlithgow Palace, edificio usado para representar la prisión de Wentworth. Ojo, que aquí nació nuestra Mary Bitch preferida, la de Reign. Pero yo no vine a Escocia a ver al Blandis ni al Eyeliner Man habiendo Jamie y Roger, hombre ya. Parece mentira que un lugar tan bucólico haya servido para los momentos más duros de la serie. Lagrimitas...


Una de las heroínas de Wentworth


Quinta estación: Visita a Geillis Duncan   

El plan iba viento en popa. Próxima parada: Culross, Cranesmuir en la serie. Un pueblecito encantador y suertudo donde estuvo Sam rodando. Vamos, qué se iba a imaginar esta gente que la aldea en la que viven se convertiría en un lugar de peregrinaje para todas las fans de Outlander. Porque, queridas, si llegué a la casa de Geillis fue porque seguí a dos señoras que iban con el famoso mapa con las localizaciones en mano. No es que aquello sea enorme, pero las callejuelas son todas iguales. 



El casoplón de Geillis y dos señores que me jodieron la foto
Aquí, dos coches jodiendo otra foto
No pierden oportunidad para el negocio de la serie
Me tomé una infusión en un café, el "Biscuit Café", donde Sam había estado. ¿Es posible que mis posaderas tocaran la misma silla que las que vieron sentar el trasero de Sam? añsdkjgañslkdjfska!!!

Sexta estación: Cassie va a buscar el fantasma de Jamie

La última parada antes de ir al auténtico Inverness era la visita al lugar que usaron para representar a esta ciudad en la serie: Falkland. Otra pequeña población en la que, como imaginaréis, fui directa al monumento donde Mñé ve esa aparición maravillosa que es la de Jamie como fantasma. ¡Emoción a raudales, haggards!


¡A la caza de Jamie!

Justo ahí está el hotel que hizo las veces de B&B en el primer capítulo. Dentro no tiene nada que ver (¡muy mal!), pero aquí también encontramos cositas de Outlander. Mientras tomaba una infusión, una señora le explicaba a su marido la historia de Claire. ¡Somos legión, queridas! 

¡Ah, no me he olvidado de la tienda donde Claire mira el jarrón




Séptima estación: Cassie se planta en las Highlands y disfruta de su gastronomía

¡Ahora sí que sí, haggards! ¡A las Tierras Altas! Inverness, el auténtico, me esperaba con los brazos abiertos. Y, cómo no, los Frasers también.


Y por eso tenía que experimentar el Scottish Breakfast (el no guarreril) y también el famoso porridge. Como podéis ver, el primero te da la energía suficiente aguantar al mismísimo Frank dándote la vara durante cinco horas con la historia de sus antepasados. El otro viene bien para ciscarte en Joputa y hacerle un vestido de 💩



Octava estación: Culloden. Mark me!

A pocos días para el aniversario de la batalla de Culloden, visité el campo donde se desarrolló. Esto sí que te pone los pelos tan de punta que no necesitas cardado. Impresionante, haggards. Siendo abril, no imagináis el frío que hacía. Ni con tres visones tenía aquello remedio. Y ni un mísero árbol en el que resguardarse en varios kilómetros a la redonda. Pensar en lo que tuvieron que pasar para terminar como terminaron hace que las lágrimas se salten, queridas. El corazoncito se pone triste aquí. Y ver la piedra que señala al clan Fraser aún más, snifff...




Octava estación: Cassie trata de cruzar las piedras

Cerca de Culloden estaba mi oportunidad para viajar en el tiempo: Clava Cairns. No es Craigh na Dun, pero la localización de este conjunto de cromlechs inspiró a Diana Gabaldon el de la novela. ¡Tres hay, no me digáis que no podría funcionar alguno! Ahí que llegué yo, con mi arsenal de joyerío, y toqué todas las puñeteras piedras para nada. ¡Timo de los gordos! Eso sí: juro por Dior que allí se oía un zumbido. Hasta mi Dex Dexter lo percibió y no es broma... 


¡De cabeza a las piedras!
Por una vez tiene razón este tío


Novena estación: Sláinte!


Tras una visita relámpago a Nessie, que no se dignó a aparecer (menos mal que un maravilloso arco iris nos fue acompañando cada dos por tres, aunque mi cardado se vio perjudicado con tanta llovizna), tocaba volver a Edimburgo. 

Al lago no le hace falta el Photoshop 
Urquhart Castle, casoplón con vistas al Ness

De camino, se nos ocurrió entrar a una de las muchas destilerías que hay por allí y catar el Uisge Beatha o "agua de vida": whisky escocés. Fue la mejor manera de terminar esta experiencia outlanderiana, haciendo un homenaje a lo que mejor sabe hacer Claire (además de ligarse al buenorro de Jamie): empinar el codo. No veáis lo que es esto aquí, haggards, todo un culto, una manera de vivir (y de beber). ¡Nos fuimos un con cargamento que sería la envidia de más de un ewok! Y yo casi vi a Jamie tras la cata, claro.


Aquí hay tomatín del bueno, sí





Y esto es todo, haggards. Sólo decir que cinco días no dan para verlo todo, así que siempre queda una excusa para volver. Y, aunque se viera toda Escocia, repetir no es ninguna tontería. Sólo por ver esos maravillosos paisajes merece la pena.

¡Awwwwww...!
¡Un placer compartir con vosotras esta experiencia! Espero que la próxima crónica sobre una haggard en Outlanderandia sea de nuestra Kim...

¡Preparaos, highlanders, que voy!
BONUS: os dejo una imagen exclusiva de la auténtica tableta escocesa 😈





17 comentarios:

  1. Maravillosa crónica querida. ¡Y cuánta envidia nos das!
    Algun día iré, a dior pongo por testigo
    Un besoo

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  2. Ay querida, qué viaje, qué fotos, qué crónica!! Maravilla de viaje y maravilloso tu Dexter (los dayamonds no los rechazamos pero un viaje así.... es abso-fucking-lutely cool!!!!!)
    Ya has dejado la huella imborrable de tus manolos por aquellas tierras, hay querida qué divain!
    muasssssssss

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  3. Me ha encantado querida.
    Lo que has llegado ha ver en solo 5 días.
    Y lo divertido que lo has explicado , me he reído como nunca.
    Yo quiero un Dexter como el tuyo( te tengo envidia, al mio no se le ocurre esto aunque se lo digas directamente en la cara).
    Gracias por contarnos lo a todas.

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  4. Me duelen las costillas de tanto reirme, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja!!!!!!!!!!!!!!!
    Fantástica crónica (y penitencia!). Y veo que la penitencia final os dejo casi hablando en gaélico, sospecho...
    Y gracias por la parte que me toca, para mi ha sido un honor ayudaros a hacer el planning de viaje...que pena que la tableta de verdad (ejem, en esto no estoy de acuerdo con la última foto, donde esté la de Jaime que se quite esa ;o)) esté en Sudáfrica y no rodando allí, porque juro que yo también lo busqué en su día y estaba por plantarme con el coche en los estudios de Glasgow por si acaso, pero nada, no hubo suerte. Así que, digo yo que habrá que volver ¿no?

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  5. Hola!
    Estuve hace mucho y por supuesto, no había yo conocido aún la serie, por tanto, después de leer atentamente esta guía perfecta, me la guardo, porque cuando vuelva, tengo que estar en todos esos sitios!!!
    Sí, los haggis están ricos (vamos, nuestra morcilla de toda la vida ;)
    Podemos ir como de peregrinación para allá, así tipo año jacobeo, pues para nosotras año fraseril, jejejej
    un beso!!
    S

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  6. Qué envidia, y no de la buena, no... en estos momentos... te.... bueno... yo tenía ese viaje planeado para el verano pasado pero mi queridísimo me lo fastidió... ¡qué le voy a hacer, más se perdió en Cuba!

    Me ha encantado la crónica. Dan ganas de organizar un tour como el que tú has hecho...

    Gracias por compartir :)

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  7. Genial crónica. Yo también fui con mucho equipaje jajajaja, aunque no tanto como tú. Eso sí, te has encontrado Lallybroch supercuqui. Cuando fuimos las @malditafuera, hace dos años, estaba abandonado, al lado había un aserradero y estaba lleno de tablones y cubos de basura. Ahora se nota que lo han adecentado y han puesto carteles para los turistas.

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  8. De verdad la envidia me corroe, que pasada de viaje que te has pegado, me encanta todo. Mira, con el pánico que le tengo al avió, si me tengo que volver a subir a uno, será para ir a ver aquello. siempre me ha parecido que tenía que ser precioso pero ahora con más ganas me gustaría ir. muy buen post. Besos

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  9. Maravilloso post! Si fueran así todos los via crucis ahí estaba yo la primera!!! Qué experiencia más fantástica y qué emocionante ha debido ser! Me arrastran los dientes por el suelo de la envidia! Y qué maravilloso tu Dex, tiene buena patorra, eh? XDDDDD
    Besazos!!

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  10. Maravilloso viaje!!! Yo tengo que volver, hace mil años que fui y es una tierra que tiene tantos pueblos y tantos parajes para disfrutar como loca que cualquier excusa es buena.!!!
    Yo soy una petarda para conducir, además de cómoda, así que cuando voy por zona británica lo que hago es cogerme un coche automático... y el tema de darte con la ventanilla cuando tiendes a cambiar de marcha, lo solucionas...
    Genial crónica!!!!
    Un besote

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  11. Madreeeee!!! Me entra una emoción loca al leerte <3 Lallybroch y las piedras uffff Qué envidia chica!!! Qué bonito todo, me encanta!!! Si alguna vez consigo ir, me reeleré este post para no perderme nada!! un besínnnn

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  12. ¡¡ oOoooooooostras, si viendo tu viaje estoy aquí, delante de la pantalla a moco pelaó,¡¡ qué va a ser de mi allí??? y llevo a mi marido que desde que vio como le tocaba las tetas Jamie a Claire osó a decir sandeces por lo que el siguiente capitulo que le puse fue el de la violación y ya no quiso saber nada mas de la serieeeeeeeeeee¡¡¡¡¡ … ¡¡ Santo Cristo, yo no se ingles, mi marido se va a aburrir como una ostra y yo llorando a pleno pulmón en cada sitio que paremos ¡¡ …

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  13. chicas, voy a necesitar otro viaje para poder disfrutar como una verdadera SassenacH, pero sin mi marido.
    Quien se apunta ??

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  14. Eso es aprovechar bien un viaje y lo demás tonterías. Y sí, Lina, deberías hacer el viaje solo rodeada de haggardsassenachs.

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    1. yo queria ir sola o con algun grupo de sassenchs , pero mi marido insistió en venirse … pues cuando vea la prisión y recuerde el episodio se le van a encoger los susodichos y no de frío precisamente

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  15. Buenísimo el relato del recorrido buscando a Jamie. Quizás la próxima vez lo encuentres. Y si no, siempre está bien soñar con él.

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  16. Que maravilla y que envidia, ya estoy convenciendo a una amiga para ir juntas, gracias por contarnos tu experiencia 😉

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