Hace tanto que no le damos a la tecla que vamos a ver si no se nos ha olvidado cómo va esto.
![]() |
| ¿Para que esto funcione hay que decir "abracadabra"? |
¡Hola, queridas! Abrimos puertas y ventanas en los blogs (porque esta entrada se publica simultáneamente en A la cama con... un libro y en Fungirleo de haggards) para poneros un poco al día y para sacar nuestro José Isbert interior.
No es una explicación lo que os debemos pero sí sentimos la necesidad de aparcar un poquito el cardado y sentarnos aquí con vosotras a hablar un ratito, de haggards escritoras a haggards lectoras. Los blogs nacieron de una necesidad vital nuestra, Cassandra y Kimberly, de compartir todas las tonterías de fan que se nos estaban acumulando en los cuerpos serranos. Bueno, los nombres vinieron después de las ansias de compartir, las tonterías siempre paso a paso. Vinieron las novelas románticas, vino Outlander y vino el croqueterío y la felicidad.
![]() |
| Nosotras viendo la boda |
Pero los años pasan y también la vida. Nada especialmente dramático, solo la vida, esa que a veces te deja tiempo para todo y otras te lo quita para absolutamente cualquier cosa. Y también vinieron la ausencia de alegrías y la falta de ganas. Sí, a las haggards también nos pasa, lo que antes te hacía feliz luego ahoga por parecer una obligación. Tal vez la vida, la pereza, la falta de ganas o todo junto, quién sabe, el caso es que el brillerío de esto se fue apagando. No del todo, claro, porque a nosotras no se nos puede ir el fangirlismo (ni el fungirlismo, que es el fangirleo con alegría y cachondeo) que se nos va la vida misma. Esto es como la energía, que ni se crea ni se destruye, se transforma. Y así estamos, transformadas pero intentando ser las mismas.
![]() |
| Las haggards, mareando al fandom desde 2014 |
Todo este rollo es simplemente para explicaros un poquito cómo nos encontramos y qué queremos hacer por aquí, porque se puede intentar esto tras tanto tiempo sin una pequeña explicación. Como las circunstancias de cada una son distintas, vamos a coger cada una el tecladito y confesarnos con vosotras.
Aquí Cassie, la haggard morena. Entono el mea culpa porque si este mundo blogueril-haggardiano resiste es por mi querida Kim, que está ahí contra viento y marea.
| Mirad cómo me emociono por lo que me dice la perraca de Cassie |
El bipolarismo me puede y lo mismo no paro un segundo de tener fantásticas ideas y agobiar al personal con mil publicaciones que paso a quedarme en secano. Y últimamente (eones ya) es el desierto mental lo que me domina, es que no me hace tilín nada de lo que veo y para lo único que he quedado es para ver tropecientas veces Orgullo y Prejuicio y Jane Eyre en BBC Series o para el haterismo puro (si me pongo a despotricar de lo que yo me sé, se me echa el fandom encima y no salgo viva, así que mejor me lo dejo para mí y para el sufrido de mi Dex que aguanta mis mierdas).
![]() |
| Te gano en una pelea de gatas, que de eso sé un rato |
Hablando de haterismo, me he dado cuenta que lo último que he reseñado por el blog de novelas ha sido precisamente para poner verde. La razón aquí también es que no doy con algo que me ponga muy tontuca. He tenido buenas lecturas, pero no he visto el momento (los negocios me llevan frita) ni he sentido ese cosquilleo en los dedos que en otras ocasiones me han traído aquí a teclear y buscar gifs que mostraran mis sensaciones. Con todo, tengo en mente volver para, al menos, dejar una somera opinión de ciertas novelas (unas con guarreridas y otras rancias, que ya sabéis que eso es lo mío) para que al menos sepáis que no abandono la lectura de romántica.
Porque, igual que se te cae el culo por no ir de continuo al gimnasio, la lucidez mental, el fungirlismo y, por qué no, el diente afilado se pierden de no trabajarlos. Así que me recoloco el cardado y, cual T-800, digo el proverbial volveré. Si para compartir unas risas con vosotras tengo que sacrificarme y leer lo último del autor que se apunta a un bombardeo (acaba de lanzar la primera de su siguiente serie), pues aquí estoy yo para que nos descojonemos juntas, queridas. Si algo me ha dado este mundo de las redes es encontrarme con Kim y reírnos con las tontunas que se nos pasan por la cabeza. Y lo más maravilloso fue crear una comunidad haggardiana con vosotras, las lectoras de nuestros blogs. Además, quiero mearme con nuevas ocurrencias, gifs, palabros y apodos. ¡Que el diccionario haggardiano tienen que crecer!
Pues tomo el relevo de mi Cassie para hablar un poquito con vosotras desde mi cardado de haggard rubia. Básicamente, en mi vida, he pasado de tenerla a no tenerla. Como muchas sabéis por otras redes, cuestiones maternohaggardiles me han absorbido 24/7 y he pasado de cuidar mi belleza y manicura a ser cuidadora de alguien que ya no puede hacerlo. Probablemente más de una de vosotras sepáis lo que es eso así no os cuento nada nuevo. El tiempo para una misma se reduce drásticamente y, en mi caso, va siendo cada vez más pequeño. Y, con ese tiempo, se han ido parte de las ganas y de la ilusión. Ojo, que las ganas de leer y de fangirlismo no se me han ido pero las de darle a la tecla para compartir algo ingenioso, sí, porque hasta la chispa de la gracia me ha abandonado. No he dejado de leer y, aunque he reseñado poquito, lo he hecho en ratos sueltos y en esa cosa viejuna llamada cuaderno. Pero no he sido ni constante ni capaz de ponerme a pasar eso al blog, porque siempre hay algo antes, siempre hay alguien antes, siempre hay cansancio que bloquea. Pero, chica, de todo se harta una.
No es que tuviera una revelación divina (a mí con que se me revele el torso desnudo de Henry Cavill en sueños me vale) pero, en Nochevieja, hice una tontuna en Instagram donde repasaba lo que había querido hacer en estos lares y no hice. Y, entonces, ¿tiene esto sentido? Y descubrí que sí que lo tiene porque, joer, me lo he pasado tan bien... Y me lo sigo pasando. Así que tengo decidí intentar recuperar las fuerzas y la alegría para reconectar conmigo. Sé, porque muchas me lo habéis dicho en mi oasis tontuno de Instagram, que las reviews y las reseñas os alegraban un ratito. Y también sé que en la marmita de Heated Rivalry en la que estoy nadando hay unas cuantas de vosotras, que nos cruzamos entre los abdominales de Shane y los de Ilya. ¡Y qué bien lo pasamos!
![]() |
| Nosotros lo pasamos mejor |
Cuando empezamos por aquí (realmente unos meses antes, cuando Cassie no existía y su identidad oculta me recomendó leer un libro llamado Forastera), pasaba yo por un momento bastante triste y todo este bloguerío me salvó de acabar como un cencerro. Y eso me gustaría, recuperar ese espíritu y recuperarme a mí. Sin prisa, sin presiones, que esto nunca lo hicimos para agradar a nadie. Me gustaría volver a reseñar sin complicarme la vida, me gustaría volver a las reviews de un modo sencillo, me gustaría reencontrar esa ilusión de escribir y publicar porque me hace feliz y porque por ahí alguien puede leer lo que escribimos y pasar un buen rato.
Así que vamos a intentar asomarnos más por aquí, aunque sea de modo más breve, aunque escribamos cosas para desahogarnos, aunque escribamos dos párrafos hablando de una serie de cinco libros o tengamos la necesidad de venir a contaros lo que nos parece que Michael de Los Bridgerton sea Michaela o que la gente se crea que Jacob Elordi es un Heathcliff perfecto. Si nos queréis acompañar, nos haréis muy felices. Y si vuestro idilio con nosotras ha pasado, os agradecemos muchísimo los ratitos que hemos pasado juntas.
¡En breve volvemos a abrir las puertas de esta casa!









No hay comentarios:
Publicar un comentario